Bueno, si han leído las publicaciones de este blog, se han dado cuenta que suelo escribir sobre cosas que leo, que veo o que escucho en cualquier lugar y que me hacen reflexionar sobre nuestro proceder como seres humanos. Esta no es una excepción.
Leyendo hace un rato los tweets de Josh Groban (http://twitter.com/joshgroban), lei el comentario que he citado en el título como si se lo estuviera diciendo a si mismo, y me sentí, en cierta medida, identificada con su reflexión.
Saltándose la discusión sobre qué es normal y qué no (más que nada porque en una sociedad diversa como la nuestra, seria una pérdida de tiempo xD), me quedo con la reflexión profunda de un tipo que, desde los 17 años, vive en una vorágine de discos, conciertos, prensa, fans, paparazzis, periodistas mala leche, viajes flash y amistades transitorias. Y ahora, con 30 años, viene a pensar en su vida, a la misma edad en que los amigos empiezan a casarse, a tener hijos, a comprarse una casa, etc.
A partir de eso, me puse a pensar en la vida de él, en la mía y en la muchos. Durante los tiempos que corren, los jóvenes solemos priorizar el éxito profesional antes que cualquier cosa, por ello, si por nuestro objetivo debemos alejarnos físicamente de nuestra familia y amigos, lo hacemos porque creemos que es la actitud más consecuente según nuestro propósito. Sin embargo, siempre he pensado que hay un momento (28 años, por ahí) en que bajas la velocidad y empiezas a pensar en establecerte en un lugar y formar una familia. El problema radica en que, o te has dedicado a lo profesional y poco a poco, has abandonado tu vida social; o las condiciones de tu profesión no te permiten contar con el tiempo y el espacio para socializar con las mismas personas frecuentemente (como es el caso de las personas que viajan constantemente).
Siempre pienso sobre esto con respecto a mi futuro, porque amo lo que hago, lo disfruto cabalmente y me gustaría especializarme en ello. Pero hay momentos en que mi amor por la disciplina me consume, me absorbe de tal manera que en mi mente no hay espacio para salir, para conocer nuevas personas, ni siquiera para ver a mis amigos, lo que a veces me da un poco de temor: temor a que se me pasen los años y siga en mi burbuja, sin darme cuenta del proceder del mundo, alejándome de mi familia y amigos.
Pero también pienso en personas como Josh, hombres y mujeres que deciden realizar sus sueños y convertirlos en su trabajo, jóvenes llenos de ilusión que comienzan a ver que aquello que parecía tan lejano cada vez es más real y permanente. A través de arte y su talento, se convierte en nuestros compañeros de viaje, regalándonos su magia, sin embargo olvidamos todo lo que ellos sacrifican. Quizás tienen mucho, económicamente hablando, pero hay momentos en lo que sólo necesitan un poco de paz, para que su frase sea "your life is normal" (tu vida es normal), aunque sea unas semanas. Si nosotros podemos hacerlo, ¿por qué ellos no pueden? Quizás así encuentren su equilibrio, logren establecerse en un lugar y completar su felicidad.
Con respecto a mi, guardaré esto y lo leeré de vez en cuando, para no olvidarme de mi :)
Un abrazo cariñoso!
No hay comentarios:
Publicar un comentario